El timo de las ayudas a los ancianos

Vivo en un pequeño pueblo de la provincia de Tarragona, un pueblo perdido entre las montañas. No importa dar los datos de mi madre, ni del pueblo, seguro que el problema sería igual para cualquier anciana como mi madre que vive en Cataluña, como ella.

Mi madre vivió muy bien hasta cumplir los noventa años, cumplidos estos, un día se rompió la cadera, todo funciono a la perfección, la ambulancia del 112, el equipo de operación, el hospital de cuidados paliativos,...y ya la tenemos en casa, con un bastón ya la tenemos andando de nuevo por la calle.

Se que existía lo de la ayuda de la ley de la dependencia, se que en ella daban dinero a los cuidadores de los ancianos, un trabajo muy sacrificado. El que escribo, su hijo, empezó a tramitar la ayuda a la dependencia con la asistente de hospital de cuidados paliativos allá por el mes de noviembre del otro año, en abril vino una funcionaria a valorarla a casa y ayer fui a llevar los papeles que la Generalitat me había mandado a casa por carta certificada a la asistente social.

La asistente social nos atendió, a mi madre y a mí, muy educadamente. Nos dijo que ella tenía el grado uno, que tendría derecho a una ayuda y podíamos elegir una de las tres que nos proponía, una era ponerla en un centro de día, otra una ayuda domiciliaría y la tercera una ayuda de ciento cincuenta euros para el cuidador, en este caso yo.

Lo del centro de día, lo descartamos, pues ella esta bien en casa, me he de adaptar al horario del centro de día y ademas sabados y domingos esta cerrado y también quedo descartado porque la comida como en casa en ningún lugar. La segunda de momento no era necesaría y nos decantamos por pedir la tercera, la de la ayuda al familiar, yo me lo gano, le hago la comida, friego los platos, voy a comprar,...ella por casa hace algo, como barrer, las camas, limpia la ropa,...pero se cansa y no puede estar activa más de diez minutos.

La asistente nos dijo que harían una evaluación económica de mi madre, es decir seguro que miraran lo que cobra de pensión y las propiedades que posee y luego darían la ayuda trascurridos dos años. En este momento se me quedo la cara de tonto, si no entendía, que si tiene derecho a la ayuda tenga que esperar dos años, en que `puede estar ya muerta o tener otro grado de dependencia superior.

Nos dijo que en el caso que optaramos por el centro de día, no habría problema, la ayuda podría ser inmediata, la empresa privada lo cobraría al momento, además el ayuntamiento tambíen daba alguna ayuda más. Nos dijo que si la plaza costaba unos quinientos euros, podría quedar en dosciento, no se, en estos momentos no puedo asegurar lo que digo, pues me puse nervioso al ver que para una empresa privada todo era facilidades y para un humilde ciudadano se le reían a la cara, no la asistente social, se le reían los políticos que ponían estas normas.

Esto es el sistema,. una mafía. Pienso que los aguelos no tendrían que estar en residencias privadas subencionadas, podría haber de privadas pero las ayudas solo a las publicas.



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